El Periplo de los Desafíos

Reto Esttik de La Casa Tomada

reto bocadillo gigante la casa tomada

BOCADILLO GIGANTE ARDIENTE

Reto Esttik de La Casa Tomada

Déjate de rollos, ¿es chungo el reto?

 1 hora. Ese fue el tiempo que pasó antes de volverme las ganas de zamparme otro plato desagradablemente grande tras intentar el reto de la hamburguesa gigante Cook. 1 día lo que tardó mi estómago en digerirlo y sobrevivir al apocalipsis alimentario al que le había sometido. Y 1 semana lo que me demoré en decidir mi siguiente adversario: el reto Esttik de La Casa Tomada, un bocadillo gigante de kilo y medio con patatas.

 Su dificultad no era la cantidad de comida, sino el tiempo.

 ―Tú, que tengo que apretármelo en menos de veinte minutos ―le dije a mi chica.

 ―Te sobran cinco ―me replicó ella en un cariñoso acto de falsa confianza.

 Efectivamente, era un reto de velocidad. El primero al que me enfrentaba.

reto esttik de la casa tomada
¡Pardiez!

 Eran casi las 9 de la mañana cuando estaba preparándome unas gachas de avena con un poco de fruta. Raro en mí, ya que practico ayuno intermitente. No obstante, necesitaba un plus de energía para recargar mis reservas de glucógeno y sentirme poderoso. El motivo era la carrera de obstáculos que acontecía poco después: la Farinato Race. No fue sencilla, y menos teniendo que pasar por delante de un McDonald’s, pero pude acabar en el top 100.

farinato race
Triste es que te claves una astilla en el dedo antes de empezar la carrera por querer posturear

 Pasada la emoción, llegaba la mejor parte de la fiesta: ingerir cuatro veces más calorías de las que había gastado en la carrera. Y qué mejor lugar para hacer culto a la gula que un bufé libre, donde aproveché la ocasión para entrenar mi capacidad digestiva.

buffet muerde la pasta
¡Por Esparta!

 Terminé comiendo seis platos, porque donde caben cinco… Eso sí, entre el calor terrorista que hacía y que este tipo de locales engordan sus productos para que revientes cuanto antes, acabé pareciendo la patata caliente a punto de reventar.

buffet muerde la pasta
Yo antes tenía otro concepto de entrenamiento…

 Me estaba tomando muy en serio mi preparación para aquel bocadillo gigante. Tanto era así, que una semana después me planté en otro bufé, en esta ocasión de sushi. Aprended crossfiteros, esto sí que es un buen workout. “Desquemé” más de 5000kcal.

buffet don sushi mostoles
Hice una rutina muy guapa, con varias series de nigiri, maki, temaki…

 Un par de días después contacté con el local para coger cita. Si bien estaba un poco asustado por no haber superado nunca un reto en menos de 20 minutos, rebosaba confianza, dado que sólo (¿¿sólo??) eran 2kg. Sin embargo, tras abusar del bufé de sushi, noté durante toda la semana que mi aparato digestivo no andaba bien. Debilidad, digestiones pesadas… ¿Tal vez mi estómago estaba harto de comilonas? Qué bien me hubiesen venido unos buenos probióticos para mejorar esos síntomas.

 «Serán los nervios», pensé mientras salía de casa para ir al restaurante. De camino allí fui víctima de las siempre oportunas obras del metro de Madrid. El tren que me dejaría cerca del local no estaba operativo. Parece ser que el destino estaba tratando de decirme algo, pero le hice el mismo caso que le hacía a mi madre con 15 años.

 Corrí como un loco demente para no llegar tarde a mi cita y, en cuestión de minutos, ya estaba sentado delante del bocadillo gigante. Debido a mi malestar intestinal, las prisas y los nervios del directo que había comenzado en Instagram, mi hambre se había esfumado. Pero como buen gilipollas guerrero, no me iba a echar atrás.

reto bocadillo gigante de la casa tomada
De valientes está lleno el cementerio amigo

 Había estado viendo varios vídeos sobre cómo otros eaters habían encarado el reto, por lo que la estrategia la tenía clara. Aparté la tapa superior de pan y empecé a engullir los aros de cebolla. Por lo visto, era aconsejable no dejar las patatas para el final, ya que el queso que llevan, al enfriarse, las hace muy complicadas de tragar. Así que entre aro y aro cogía alguna. Me di cuenta entonces de que, ciertamente, ese queso fundido era de los que se convierten en cemento pasados unos minutos.

reto bocadillo gigante de la casa tomada
Ni me molesté en quitar los palillos. ¿Para qué? Me los como también si hace falta

 Llevaba unos días concienciándome de que iba a tener que acelerar si quería superar el desafío. Tanto es así, que en todo momento me concentré en tragar lo más rápido posible. El problema es que sobreestimé la velocidad de mi mandíbula e introducía más comida en la boca de la que podía procesar, formándoseme continuamente una pelota difícil de masticar. Una pelota que, por cierto, abrasaba. El mix de carnes que seguía a los aros de cebolla concentraba probablemente más calor que una Genki-dama.

reto de comida bocadillo gigante
Se podía freír un huevo sobre esa carne

¿Tienes un evento en el que vayas a comer mucho?

Las comidas copiosas provocan normalmente digestiones pesadas
Yo utilizo estos probióticos y estas enzimas en los retos de comida, ya que me facilitan la digestión y me disminuyen la pesadez, la hinchazón, el dolor de tripa...
Te los recomiendo encarecidamente si tienes pensado hacer una comilona
Si tienes dudas acerca de si puedes tomarlos, contacta conmigo
probioticos y enzimas para cuidar el digestivo en un reto de comida
Si tienes dudas acerca de si puedes tomarlos, contacta conmigo

 Sentía como si le estuviese mordiendo un brazo a Lucifer, pero el agua fresquita y la Coca-Cola me permitían bajar un par de grados la temperatura dentro de mi boca y así llevarlo mejor.

 Continué devorando el revuelto de carne mientras comenzaba a notar que no estaba siendo mi día. Mi estómago seguía estando un poco revoltoso y pronto mandó señales a mi cerebro para que parase de meter comida al cuerpo.

reto bocadillo gigante de la casa tomada
¡Vas muy bien! Sobre todo si quieres salir en camilla del local

 Aun así, en poco más de seis minutos ya había conseguido destruir el incandescente núcleo de esta mole. Lo siguiente que hice fue colocar de nuevo la tapa superior de pan sobre la base del ya mermado bocadillo gigante.

reto bocadillo gigante
«Ahora ya no eres tan grande cabrón»

 Dividí lo que me quedaba en dos partes desiguales y proseguí batallando. El tiempo corría y las patatas rápido empezaban a transformarse en frías masas impregnadas por un queso fundido cada vez más pastoso y seco. Temeroso porque se quedasen más tiesas que un zombi de película de clase B, arremetí contra ellas, aunque ya se me hacía cuesta arriba tragarlas.

 Tampoco lo estaba llevando demasiado bien con el bocata. La batalla psicológica entre mi tozudez por seguir comiendo y el deseo de mi organismo de que parara se intensificaba progresivamente.

reto de comida bocadillo gigante
Esas dos patatitas ricas para el final

 ―¡Venga, que todavía te quedan 6 minutos! ―me exclamó mi pareja.

 «¿Cómo? ¿¡6 minutos!?», grité para mí mismo.

 De repente el tiempo corría demasiado deprisa. La historia se estaba poniendo chunga, hasta el punto de que mi esófago parecía Gandalf al grito de “You shall not pass!!” tratando de impedir que tragase más alimento. Los nervios me invadían y las apuestas estaban en mi contra desde hacía rato, pero nada podía pararme.

 Era el momento de sacar mi as bajo la manga: la Coca-Cola Zero. El contraste de sabor que aporta y su efecto liberador de gases me permitió continuar corriendo esta grasienta maratón. El agua también estaba siendo una gran aliada para pasar cada bocado.

terminando el reto esttik del bocadillo gigante de la casa tomada
Terrible el momento en el que se me escapó un eructo que hizo temblar las mesas

 El último trozo del bocadillo gigante se resistía ferozmente a ser ingerido ante una debilitada mandíbula y una escasa e ineficiente saliva, así que aproveché lo que me quedaba de refresco para ablandarlo y poder aniquilarlo.

reto esttik de la casa tomada
Mi gran amiga Coke

 Finalmente vacié todo el plato (y el vaso de refresco) en poco menos de 19 minutos.

 ―¡¡Vamos!! ―grité engorilado mientras daba un pequeño golpe en la mesa.

 La emoción me había hecho perder la poca cordura que tengo.

reto esttik de la casa tomada terminado
«¿Qué hago con mi vida?»

 Finalizado el espectáculo, le trajeron a mi novia su bocata. Uno normal, por supuesto, ella prefiere morir de anciana.

 ―¿Puedo? ―le pregunté.

 Ebrio de gula, no pude evitar dar unos mordiscos extra. A pesar de que el reto había sido duro y de que no me encontraba en la mejor condición, todavía quedaba hueco por rellenar en mi buche. No sé en qué momento 2kg de comida habían dejado de causarme plenitud física y psíquica. Qué lejos queda lo que sentí en el reto Anauco.

 Y, aunque mi cerebro ya estaba completamente aturdido, no pude irme sin catar un postre.

postre la casa tomada
Postrecito para bajar el colocón de calorías

 Me fui de allí con cierta sensación de orgullo. Ese día todavía estaba flojo a nivel digestivo, además de que no soy un Velociraptor comiendo. Aún así, pude salir victorioso en el que había sido mi primer reto de velocidad.

 ―Pues yo creía que palmabas al final ―me comentó mi pareja de camino a casa.

 ―Y eso que decías que me iban a sobrar 5 minutos… ―le contesté con un suspiro.

Información sobre el reto

RESTAURANTE   <>   La Casa Tomada

DIRECCIÓN   <>   C/San Lorenzo 9 (Madrid)

REDES SOCIALES   <>   WebInstagram, Facebook, Twitter

DIFICULTAD   <>     dificultad retos de comida

COMIDA   <>   un bocadillo gigante de 1,5kg con pollo frito, carne mechada, pulled pork, roast beef, chili con carne, queso edam, queso cheddar y aros de cebolla. Aparte una ración de ½ kilo de patatas con queso fundido y una bebida grande de 350mL.

PESO   <>   en torno a 2kg + bebida

LÍMITE DE TIEMPO   <>   20 minutos

PRECIO   <>   35 euros

PREMIO   <>   bocadillo, patatas y bebida del reto gratis, y foto en el muro de la fama

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Raúl Tizón
Fundador de Nutrición a lo Bestia

 Soy graduado en Farmacia con un Máster en Investigación de Enfermedades Infecciosas. Un friki apasionado de la nutrición y el deporte al que le encanta comer bien y disfrutar de los caprichos que da la vida sin olvidar la salud.

«El veneno está en la dosis»

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Raúl TizónCarlos Gómez agudo Autor del comentario reciente
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Carlos Gómez agudo
Invitado
Carlos Gómez agudo

Cualquiera te invita a comer, jjjjjjjjj,la ruina ,tú, enhorabuena

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