El Periplo de los Desafíos

Reto de Kilo de Bentley’s

reto hamburguesa grande de kilo del bentleys

LA CALMA ANTES DE LA TORMENTA

El Reto de Kilo de Bentley's

Déjate de rollos, ¿es chungo el reto?

 No lo voy a negar, desde que vencí a la Grizzly en Texas Tavern Guadarrama siento que puedo con todo. Es imposible no sobrealimentar tu ego cuando sabes que perteneces a ese 5% de la población capaz de arrasar con una hamburguesa más grande que un bebé recién nacido. De repente te conviertes en un superhéroe. Uno que ningún padre o madre querría como modelo para su hij@. Uno del que ni Christopher Nolan podría hacer una buena película.

 Pero ¡eh! ¿Quién es el que acabaría con tu plato si te ha sobrado algo y te sientes mal por tirarlo? No, amigo, Batman no acudiría a ayudarte. Hasta he tenido un villano particular varias semanas después del reto. Uno llamado Rotavirus, cuyo superpoder es la gastroenteritis. Este sí que da un miedo que te cagas y no el Joker.

 «¿Qué reto hago ahora?», pensé mientras revisaba mi lista de retos de comida. Quería algo un poco más sencillo para darle un respiro a mi pobre aparato digestivo.

revisando lista de retos de comida
La lista es larga todavía

 «¡Ya está! El del Bentley’s», dictaminé. El famoso reto de kilo del restaurante Bentley’s. Una hamburguesa de un kilo de carne, sin límite de tiempo. Muy asequible. Demasiado tal vez. Como jugar al Kingdom Hearts después de pasarte el Dark Souls.

 En Bentley’s te confeccionan hamburguesas con la cantidad de carne que pidas. El verdadero reto está en superar al tarado que se haya comido la monstruosidad más grande. El récord lo tiene actualmente Randy Santel con una hamburguesa de 3,2kg. ¡Joder! Superar eso para mí no es un desafío, es comprar un billete directo al hoyo.

 No obstante, me sentía en la estúpida necesidad de complicarme el reto de kilo. Podía simplemente aumentar la cantidad de carnaza, pero buscaba algo un poco más original. ¿La solución? Sumar al reto la hamburguesa triple Bob del local, una torre de tres pisos con 600g de carne. En total 1,6kg de buena chicha. Ahora sí sentía que estaba haciendo una gilipollez proeza.

hamburguesa de kilo de bentleys
El reto de kilo como entrante. Imágenes sacadas de Bentley’s Burger

 Tenía en mente que el reto no iba a ser demasiado chungo, pero un músico debe ensayar hasta para esos conciertos que se dan en la cafetería de una facultad cualquiera. Fui a mi pollería de confianza y adopté 1,5kg de pechuga de pollo picada. Ya en casa, me eché a los fuegos.

cocinando una hamburguesa grande
Me parecía poco y todo

 Casi tuve que dibujar un plano para hacerme dos hamburguesas que ni se sostenían rectas una vez montadas. Unos diseños burdos pero que cumplían su función: ser tan absurdamente grandes como para ponerme a prueba.

 ―Pero tronco… ―suspiró mi padre echándose las manos a la cabeza. Podía ver una mezcla de admiración y vergüenza en sus ojos. Bueno, sobre todo vergüenza.

preparacion con hamburguesa grande
Nueva versión de El Señor de los Anillos: las Dos Torres

 No pude acabar con todo. Llegué aproximadamente al 85% de mi capacidad antes de que un pequeño atisbo de sensatez me hiciese decir basta.

restos de hamburguesa de kilo
Lo sé, Show must go on, pero solo era un ensayo, no el Live Aid

 A pesar de que no pude con toda esa mole de comida, me llené de confianza y poco después reservé en Bentley’s. Para la víspera del día del reto hice mi habitual ritual de preparación. Es decir, cocinar para toda mi familia y luego comerme yo todo.

 Soy de los que echan tanto vinagre a las ensaladas que ni siquiera me haría falta lavarlas antes. Es por eso que las mezclas hortofrutícolas de 2 kilos me terminan saturando mucho y dejándome los labios como los de Carmen de Mairena. Opté entonces por hacerme una ensalada más pequeña, pero combinándola con otros platos. Un kilo de judías verdes, pollo, salmón y una tortilla de verduras del tamaño de un ruedín.

cena antes de la hamburguesa del bentleys
La preparación la hice en casa de mis suegros. Desde entonces no estoy seguro de si aprueban mi relación con su hija

 Zampé como un animal cegado por el instinto de supervivencia, pero, de nuevo, la contienda acabó en derrota para mí. Normalmente comer tanta cantidad de frutas y verduras vuelve loco a tu aparato digestivo. Sientes dolor de tripa, gases y un poco de malestar general. Sin embargo, fue extraño, ya que ingerí casi 4 kilos de comida pero no notaba que mi digestión estuviese siendo complicada. Supongo que mi estómago pensó en eso de “adaptarse o morir”.

cena antes de la hamburguesa bentleys
Sí, ese caldo negro en la ensaladera es vinagre. Los labios como salchichas

 Desperté al día siguiente y mis ganas de que llegase ya el reto eran preocupantes. El protocolo fue el de siempre: ayuno, agua y el mayor movimiento y ejercicio posibles. Las horas pasaron y pronto llegó la hora del duelo. La reserva la hice a través de la web de Bentley’s, donde les indiqué mis grotescas intenciones.

 ―¿He leído bien? ¿Vas a pedir el reto de kilo como entrante y luego la Triple Bob? ―preguntó anonadado el simpático camarero.

 ―Sí, es que el reto de kilo sé que me va a saber a poco y no quiero simplemente añadir más carne ―respondí en un magnífico alarde de humildad.

 ―Mira, yo creo que con la de kilo puedes, pero con la otra me extraña ―infirió él. En mi cabeza esto sonó como un “¿A que no tienes huevos?”. Una expresión más poderosa que la fuerza Jedi a la hora de manipular a la gente. Basta con que a uno le digan estas cinco mágicas palabras como para que su orgullo le lleve hasta a depilarse las pelotas con cera caliente si hace falta.

 Firmé el papel donde se consiente que te tiren a un cubo de basura si te da un vahído y elegí los sabores de mis dos enemigas a batir.

firmando papel de responsabilidad
Lo de firmar movidas rodeado de palomitas y salsas tiene su puntillo

 No era un reto al uso. Ni tenía límite de tiempo ni me iba a llevar gratis la hamburguesa si me la comía. Así que decidí disfrutar la cena. Pedí primero que me trajeran el kilo de carne emparedado, que no tardó en aparecer.

hamburguesa grande de kilo del bentleys
El spam guapo ahí

¿Tienes un evento en el que vayas a comer mucho?

Las comidas copiosas provocan normalmente digestiones pesadas
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 Tenía hambre y mi cuerpo pedía combustible, así que empecé a devorar sin compasión. Aunque me trajeron la hamburguesa hecha y no al punto, como pedí, no tuve problemas en disfrutar de este sano (sanísimo) primer plato. Mis incisivos rasgaban la carne con furia y mi alma depredadora se encontraba en pleno éxtasis.

comiendo la hamburguesa grande de kilo del bentleys
Una auténtica gozada

 Cuando desperté de ese trance carnívoro, vi que sin apenas esfuerzos tan solo me quedaban unos pocos bocados. En poco más de 10 minutos ya había metido un buen puñetazo a mi estómago.

reto de hamburguesa de kilo de bentleys
La insatisfacción convertida en careto

 Por suerte mi segundo plato ya estaba listo para subir al cuadrilátero. Y digo “por suerte” porque aún tenía ganas de mucho más. La hamburguesa de kilo había estado bien para hacer hambre.

 Cuando me trajeron la triple Bob, una sensación de incredulidad atravesó mi mente como un rayo.

hamburguesa grande triple b
No podía terminar de creer que esa hamburguesa tuviera tres carnes de 200g cada una

 ―¿Esto lleva 600g de carne? ―le pregunté a mi pareja sin esperar respuesta. De acuerdo, el filete anterior había sido de talla XXL y mi mente estaba más en el mundo animal que en el racional. Aún así, y dadas mis experiencias pasadas con otras hamburguesas, ésta me parecía minúscula. Eso sí, tenía queso como para terminar de encementar los muros de la Sagrada Familia. Pero el queso nunca es un problema.

 Dejé fluir mi mandíbula sobre la triple Bob, disfrutando cada mordida casi como lo había hecho en la primera ronda.

comiendo la hamburguesa triple b de bentleys
Una hamburguesa (Philadelphia) muy rica también

 Me lo tomé con mucha calma. Esto estaba siendo más un cheat meal ordinario que un reto. Finalmente, engullí las últimas patatas y mi desafío personal había sido superado.

reto de kilo bentleys terminado
Ay, camarero, hombre de poca fé…

 En ese momento decidí hacerle una proposición a mi acompañante.

 ―Pues si quieres probamos los nachos ―le dije. Efectivamente, mi bolsillo de Doraemon particular todavía no estaba lleno y demandaba más grasas. El reto había terminado, no así mi caprichoso deseo de seguir comiendo.

nachos bentleys
Obviamente no ha sido suficiente con casi 2kg de hamburguesa, ¿no?

 Llevado por la gula más dañina, continué tragando ante la atónita mirada de los camareros. Fue una pena que la receta no estuviese bien pulida. Ese queso con actitud de super glue nos hizo imposible terminar el plato.

 Una historia con tan rico inicio no podía tener un desenlace así, por lo que pregunté por los postres. ¿Quién es capaz de no dejar hueco para la dulce traca final? Si tú, querido lector, eres de esos, tienes mi más sentido pésame.

postres tras reto de hamburguesa grande de kilo del bentleys
Esto sí que es digestivo y no una manzanilla

 Este festival del consumismo y el despropósito había sido todo risas hasta que llegó la cuenta. Noté cómo la ternera se removía en mi intestino y me susurraba: «Jódete cabrón». Pero venía preparado, ya que éste había sido un regalo de los Reyes Magos. Baltasar, Melchor y Gaspar, gracias por este oro, incienso y mirra en forma de gordura absoluta.

 Esta ha sido mi quinta victoria, aunque no es comparable con las demás. De todos modos, la experiencia fue buena y los camareros muy majetes. Me obsequiaron con una camiseta como trofeo, la tercera que sumo a mi colección. Y cuidado, que ahora se puede ver mi esperpéntico rostro en el muro de la fama del Bentley’s de Pozuelo.

reto de kilo terminado
Well done muchacho!

 Me he quedado con ganas de hacer un reto de hamburguesa de los de verdad, de los que harían gritar de terror a una abuela. Voy a echar un ojo de nuevo a mi lista de retos. Veamos…

Información sobre el reto

RESTAURANTE   <>   Bentley’s

DIRECCIÓN   <>  Paseo de la Castellana 132 (Madrid), C/Alcalá 105 (Madrid), C/Preciados 31 (Madrid), Vía de las Dos Castillas 9 (Pozuelo de Alarcón, Madrid), Avenida de la Ilustración 106 (Velilla de San Antonio, Madrid), Plaza del Dr. Laguna 1 (Madrid)

REDES SOCIALES   <>   Web, Instagram, Facebook, Twitter

DIFICULTAD   <>     dificultad retos de comida     

COMIDA   <>   una hamburguesa de 1kg de carne a elegir entre las especialidades que se ofertan en la carta, con su ración de patatas

PESO   <>   en torno a 1,3 – 1,5kg en función de la hamburguesa escogida

LÍMITE DE TIEMPO   <>  no hay

PRECIO   <>   36 euros (se descuenta un 30% si se reserva con la aplicación de ElTenedor)

PREMIO   <>   camiseta y foto en el muro de la fama. La hamburguesa se paga sí o sí

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Raúl Tizón
Fundador de Nutrición a lo Bestia

 Soy graduado en Farmacia con un Máster en Investigación de Enfermedades Infecciosas. Un friki apasionado de la nutrición y el deporte al que le encanta comer bien y disfrutar de los caprichos que da la vida sin olvidar la salud.

«El veneno está en la dosis»

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